“Pensaba que tenía que aguantar porque era la menopausia.” Es una frase que muchas mujeres pronuncian después de meses o años de dolor. El problema no es solo el síntoma: también la creencia de que no merece consulta. La sequedad vaginal, la irritación y el dolor con la penetración pueden aparecer en peri y posmenopausia. Son frecuentes, pero frecuente no significa inevitable ni intratable.

Qué es el síndrome genitourinario de la menopausia

El término síndrome genitourinario de la menopausia (GSM, por sus siglas en inglés) agrupa cambios y síntomas que pueden afectar a vulva, vagina y vías urinarias por la disminución de estrógenos y otros cambios asociados a la menopausia.

Puede incluir: • sequedad o sensación de tirantez; • irritación o escozor; • menor lubricación durante la excitación; • dolor con penetración; • molestias urinarias o infecciones urinarias recurrentes en algunas personas.

No todas las mujeres desarrollan los mismos síntomas ni con la misma intensidad.

¿Por qué puede doler la penetración? Si el tejido está menos lubricado o más sensible, la fricción puede resultar dolorosa. A partir de ahí puede aparecer un segundo mecanismo: anticipar dolor hace que el cuerpo se tense, se reduzca la excitación y aumente la dificultad. Con el tiempo, dolor físico y miedo al dolor pueden retroalimentarse. Por eso no conviene insistir en una práctica dolorosa con la idea de que “hay que acostumbrarse”.

Lubricante e hidratante vaginal no son exactamente lo mismo Un lubricante se utiliza principalmente durante la actividad sexual para reducir fricción. Un hidratante vaginal se emplea de manera regular para mejorar hidratación y confort en algunas personas. En síntomas leves, las recomendaciones clínicas contemplan opciones no hormonales como estas. Cuando los síntomas son moderados o intensos, existen tratamientos médicos eficaces que deben valorarse de forma individual. La posición de NAMS de 2020 señala, entre las opciones para síntomas moderados o severos, estrógenos vaginales de baja dosis, DHEA vaginal, terapia estrogénica sistémica en casos indicados y ospemifeno. La elección depende del perfil clínico y no debe hacerse por consejo genérico de internet.

Antecedentes de cáncer de mama: una situación que necesita individualización En mujeres con antecedentes oncológicos, especialmente cáncer hormonodependiente, las decisiones sobre tratamientos hormonales vaginales requieren valoración específica y, en algunos casos, coordinación con oncología. No es adecuado trasladar una recomendación general sin revisar antecedentes y tratamiento actual.

No todo dolor en la menopausia es GSM El dolor puede tener otras causas: infecciones, problemas dermatológicos, hipertonía del suelo pélvico, vulvodinia, lesiones o problemas ginecológicos. Por eso una evaluación es importante cuando el dolor persiste o hay sangrado, lesiones, flujo anormal o síntomas urinarios significativos. La etiqueta “menopausia” no debe impedir un diagnóstico diferencial.

Sexualidad mientras se trata el dolor Retirar temporalmente la penetración dolorosa no significa renunciar a la sexualidad. Se puede mantener intimidad con prácticas que no provoquen dolor. Esto evita que el encuentro se convierta en una prueba y puede proteger el deseo. También es útil explicar a la pareja que dolor no equivale a rechazo. La presión por “volver a hacerlo como antes” puede empeorar la anticipación.

Cuándo consultar Pide valoración si: • la sequedad interfiere con tu vida cotidiana o sexual; • hay dolor persistente; • aparece sangrado tras las relaciones; • tienes irritación intensa o lesiones; • hay síntomas urinarios recurrentes; • has probado medidas básicas sin mejoría; • el miedo al dolor está llevando a evitar cualquier intimidad. El objetivo no es soportar el encuentro, sino recuperar comodidad y elección. La valoración médica puede abordar la parte tisular y genitourinaria; la terapia sexual puede ayudar cuando el dolor ha generado miedo, evitación o conflicto de pareja.

Preguntas frecuentes ¿La sequedad vaginal es normal en la menopausia? Es un síntoma frecuente, pero no todas las mujeres lo presentan y no debería asumirse que hay que vivir con él sin tratamiento. Si molesta, merece valoración. ¿Puedo usar lubricante cada vez que tengo relaciones? Sí, cuando resulta útil. El tipo de producto puede importar según sensibilidad, preservativos y preferencias. Si la sequedad es continua, un profesional puede valorar además hidratantes u otras opciones. ¿Por qué me duele aunque use lubricante? Porque el dolor puede tener causas distintas a la fricción: cambios tisulares más intensos, problemas de suelo pélvico, dermatológicos u otras condiciones. Si persiste, conviene evaluar. ¿El tratamiento hormonal vaginal es para todo el mundo? No. Puede ser muy eficaz en determinadas personas, pero la indicación depende de síntomas, antecedentes y preferencias. En situaciones oncológicas necesita valoración individualizada.

Referencias • The NAMS 2020 GSM Position Statement Editorial Panel. (2020). The 2020 genitourinary syndrome of menopause position statement of The North American Menopause Society. Menopause, 27(9), 976-992. https://doi.org/10.1097/GME.0000000000001609 • American Urological Association, SUFU, & AUGS. (2025). Genitourinary Syndrome of Menopause: AUA/SUFU/AUGS Guideline.