La masturbación femenina ha estado rodeada de silencio durante generaciones. Cuando hablamos de mujeres mayores, se suman dos tabúes: el del placer femenino y el de la sexualidad en la vejez.
El resultado es una falsa impresión de inexistencia. La investigación disponible indica que el autoerotismo forma parte de la vida sexual de una proporción de mujeres mayores y puede mantenerse incluso después de los 70 años.
No es una “sustitución” por no tener pareja
La masturbación puede existir con pareja o sin ella. Reducirla a una alternativa para quien “no tiene sexo de verdad” reproduce una jerarquía innecesaria.
Puede cumplir funciones diferentes: placer, relajación, exploración, fantasía, conocimiento corporal o simplemente disfrute. No necesita justificar una carencia.
Freixas-Farré y Luque-Salas (2014), en su trabajo con mujeres de 50 a 80 años, encontraron que el autoerotismo era una práctica presente a distintas edades. La revisión de Ricoy-Cano et al. (2020) también recoge estudios donde la masturbación continúa en mujeres mayores, aunque la evidencia sobre frecuencias es heterogénea.
Conocer un cuerpo que cambia
La menopausia puede modificar lubricación, sensibilidad y tiempo de excitación. El autoerotismo permite explorar qué estimulación resulta agradable ahora sin la presión de responder a otra persona.
Eso no significa que sea una “terapia” obligatoria. Algunas mujeres disfrutan masturbándose y otras no tienen interés. Ambas experiencias son válidas.
El peso de la educación recibida
Muchas mujeres mayores crecieron en contextos donde la masturbación femenina era presentada como pecado, inmoralidad o algo impropio. Esos mensajes pueden seguir activos aunque racionalmente ya no se compartan.
La vergüenza no desaparece solo con información. A veces está vinculada a décadas de aprendizaje sobre el cuerpo, el placer y el rol femenino en las relaciones sexuales.
En la revisión de Ricoy-Cano et al. aparecen precisamente creencias religiosas y roles patriarcales como condicionantes de la sexualidad en edades avanzadas.
Autoerotismo y pareja
Masturbarse dentro de una relación no significa que la pareja “no sea suficiente”. El deseo individual y el compartido pueden coexistir.
En algunas parejas, hablar de masturbación permite conocer preferencias y ampliar repertorio. En otras, provoca celos o inseguridad. El conflicto suele depender menos de la conducta que del significado atribuido: “si lo hace, ya no me desea”.
Poner palabras a esas interpretaciones evita conclusiones automáticas.
Juguetes sexuales en la madurez
Los juguetes pueden ser una opción para quien los desee, pero no son necesarios. Si se utilizan, conviene priorizar materiales seguros, higiene adecuada, instrucciones del fabricante y evitar prácticas que produzcan dolor o lesión.
En presencia de sequedad o fragilidad genital, el uso de lubricación y la valoración médica de síntomas persistentes puede mejorar la comodidad.
¿Puede ayudar con el deseo?
No existe una regla según la cual masturbarse vaya a “activar” necesariamente el deseo. En algunas personas, explorar placer aumenta la conexión con la sexualidad; en otras no cambia el interés.
Es más útil verlo como una posibilidad que como una tarea terapéutica obligatoria.
El derecho a tener -o no tener- vida autoerótica
Normalizar la masturbación no significa convertirla en requisito de salud. Una mujer que no se masturba no tiene un problema por ello. La educación sexual debería ampliar opciones, no crear nuevos mandatos.
El placer no pierde legitimidad con la edad. Si la vergüenza, cambios corporales o experiencias previas dificultan vivir la sexualidad como deseas, un espacio sexológico puede ayudar a revisar creencias y recuperar elección sin imponer prácticas concretas.
Preguntas frecuentes
¿Es normal masturbarse después de los 60 o 70 años?
Sí. La edad no convierte la práctica en anormal ni su ausencia en un problema.
¿Masturbarse con pareja significa que falta algo en la relación?
No necesariamente. El placer individual puede coexistir con la sexualidad compartida. Si genera conflicto, conviene hablar sobre el significado que cada persona le atribuye.
¿La menopausia cambia la masturbación?
Puede modificar lubricación, sensibilidad o tiempo de excitación. Algunas mujeres adaptan el tipo de estimulación o usan lubricante. Si hay dolor o irritación persistente conviene consultar.
¿Es malo no masturbarse nunca?
No. No es una conducta obligatoria. La salud sexual se relaciona con bienestar, libertad y ausencia de malestar, no con cumplir determinadas prácticas.
Referencias
• Freixas-Farré, A., & Luque-Salas, B. (2014). La sexualidad de las mujeres mayores. Perspectiva evolutiva y psicosocial. Anuario de Psicología, 44(2), 213-228.
• Ricoy-Cano, A. J., Obrero-Gaitán, E., Caravaca-Sánchez, F., & De La Fuente-Robles, Y. M. (2020). Factors conditioning sexual behavior in older adults: A systematic review of qualitative studies. Journal of Clinical Medicine, 9(6), 1716. https://doi.org/10.3390/jcm9061716




